martes, 6 de enero de 2015

Un Valor no Apreciado

¿Cuánto cree usted que vale una persona? Para algunos esto podría ser relativo, quizás pensarían… ¡todo depende de su inteligencia! O ¡de su clase social! Podría pensarse que dependería de su nivel académico y es posible que se pesara toda una gama de cualidades para darle valor a una persona tal cual como se hace con algunos deportistas, el que mejor ejecuta su disciplina deportiva ese vale más, es el mejor cotizado y el que todos los equipos quieren tener en sus filas. Que bueno que Dios no tiene que usar estos parámetros para valorarnos porque sería un filtro en el que muchos nos quedaríamos; a Él no le importa si somos negros o blancos, altos o bajos, o si tenemos o no condiciones atléticas o altos estudios, de igual manera nos valora nos ama a todos porque somos su obra perfecta y nunca nadie creará algo que se asemeje a la obra perfecta de Dios, pues, bastaría con analizar todo el funcionamiento de un ser humano para ver cosas que parecerían inexplicables, como por ejemplo el funcionamiento del cerebro o la máquina que llamamos corazón, ¿Qué le permite latir durante tantos años? ¿Quién le proporciona la energía? Es por eso que el Altísimo de los cielos posee una perspectiva diferente para valorar al hombre porque Él nos conoce, solo Él posee la fórmula secreta la cual dio como resultado una obra perfecta.
En Génesis capitulo 1 verso 27 dice: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”.  Fíjese que dice a imagen de Dios lo creó; no dice lo mismo de los demás seres creados en el planeta, tampoco de los ángeles, solo el hombre es creado a imagen de Dios; se da cuenta por qué somos de tanto valor para el Creador, somos únicos y especiales para Él pero el hombre, desde el principio, nunca apreció ni valoró ese atributo tan especial, sino que más bien se ha mantenido separado y de espaldas a Dios; el Profeta Isaías dijo: “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino;…”  Is 53:6  y de igual manera el Apóstol Pablo en la carta a los romanos dice: “Ya que habiendo conocido a Dios no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias. Al contrario se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Pretendiendo ser sabios se hicieron necios”.  Romanos 1:21 y 22.  Pero aún así con todo este desfavorable panorama el Todopoderoso valora y ama al ser humano y pone en marcha un plan perfecto para rescatarlo de las garras de aquel que lo engaño y le quito aquella preeminencia que Dios le dio por encima de todo lo creado, un plan que proporciona al hombre la gran oportunidad, para todos por igual, entregando a su único Hijo para que se sacrificara en su lugar de tal manera que su destino pudiera ser cambiado, evitando así el sufrimiento en un lago que arde en fuego y azufre para ir mas bien a los brazos del Dios Altísimo, pero para que esto sea una realidad el hombre tiene que volver su mirada  a Dios, tiene que reconocer que es pecador, debe pedir perdón a Dios por sus pecados y debe invitar a Jesús a entrar en su corazón; con este acto usted estaría entregando su vida a Dios y todo esto le permitirá nacer de nuevo; si todo esto sucede usted se habrá convertido en hijo de Dios; ¿se da cuenta de la gran transformación que ha sufrido? Ahora usted está valorando la obra de Dios que es usted mismo y esta valorando la obra redentora de Jesús quien tomó el lugar que a usted le correspondía. Ahora podemos entender cuánto vale una persona, para Dios somos de gran valor, El no quiere que usted se pierda…
“Mas a todos los que le recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.  Juan 1:12 

Oscar Molina 

lunes, 5 de enero de 2015

¿Qué significa aceptar a Jesús como su Salvador personal?


¿Qué significa aceptar a Jesús como su Salvador personal?"

¿Alguna vez ha aceptado a Jesucristo como su Salvador personal? Antes de responder, permítame explicar la pregunta. Para entender bien esta pregunta, primero usted debe entender el significado de las palabras “Jesucristo,” “Salvador” y “personal.”

¿Quién es Jesucristo? Mucha gente reconocerá a Jesucristo como un buen hombre, un gran maestro, o aún un profeta de Dios. Estas cosas son definitivamente ciertas de Jesús, pero ellas en realidad no definen quién es Él. La Biblia nos dice que Jesús es Dios en carne, que Él llegó a ser un ser humano (vea Juan 1:1,14). Jesús vino a la tierra para enseñar, sanar, corregir, y perdonarnos, y aun más, para morir por nosotros. Jesucristo es Dios, el Creador, el Señor Soberano. ¿Ha creído usted en este Jesús?

¿Qué es un Salvador y por qué necesitamos un Salvador? La Biblia nos dice que todos hemos pecado, hemos cometido actos malvados (Romanos 3:10-18). Como resultado de nuestro pecado, somos merecedores de la ira y el juicio de Dios. El único castigo justo por pecados cometidos contra un Dios infinito y eterno, es un castigo infinito (Romanos 6:23; Apocalipsis 20:11-15). ¡Esa es la razón por la cual necesitamos un Salvador!

Jesucristo, vino a la tierra y murió en nuestro lugar. La muerte de Jesús, como Dios en la carne, fue un pago infinito por nuestros pecados
(2 Corintios 5:17). Jesús murió para pagar la penalidad por nuestros pecados (Romanos 5:8). Jesús pagó el precio para que nosotros no lo tuviésemos que hacer. La resurrección de Jesús de entre los muertos probó que Su muerte fue suficiente para pagar la penalidad por nuestros pecados. ¡Esa es la razón por la cual Jesús es el único Salvador! (Juan 14:6; Hechos 4:12) ¿Está usted confiando en Jesús como su Salvador?

¿Es Jesús su Salvador “personal”? Mucha gente ven al Cristianismo como el asistir a la iglesia, la celebración de rituales, o el no cometer ciertos pecados. Pero eso no es el Cristianismo. El verdadero Cristianismo es una relación personal con Jesucristo. Aceptar a Jesús como su Salvador personal es poner su fe y confianza personalmente en El. Ninguno es salvo por la fe de otros. Nadie es perdonado por hacer ciertas obras. El único camino para ser salvo, es aceptando personalmente a Jesús como su Salvador, confiando en Su muerte como pago por sus pecados, y en Su resurrección como su garantía de la vida eterna (Juan 3:16
). ¿Es Jesús personalmente su Salvador?

Si usted quiere aceptar a Jesucristo como su Salvador personal, dígale a Dios las siguientes palabras. Recuerde, hacer esta oración o cualquier otra, no lo va a salvar. Es solamente el confiar en Cristo lo que le puede librar del pecado. Esta oración es simplemente una manera de expresar a Dios su fe en Él, y agradecerle por proveerle su salvación. Usted puede repetir esta oración conmigo ahora - “Dios, sé que he pecado contra ti y merezco castigo. Pero Jesucristo tomó el castigo que yo merecía, y a través de la fe en Él yo puedo ser perdonado. Me aparto de mi pecado y pongo mi confianza en Ti para la salvación. ¡Acepto a Jesús como mi Salvador personal! ¡Gracias por Tu maravillosa gracia y perdón – el don de la vida eterna! En el nombre de Cristo, ¡Amén!”
¿Hará usted una decisión por Cristo?

lunes, 22 de diciembre de 2014

Urgente… Todas las personas   necesitan un Salvador… Urgente
 Si a usted le ha llamado la atención el título de esta reflexión, es posible que ahora se esté preguntando: ¿por qué necesito un salvador? ¿Cuál es la razón? ¿Qué significa eso? ¿Me están diciendo que me debo cambiar de religión?; quizás usted piense que eso no es para usted porque a su parecer usted es una persona con una conducta intachable, usted nunca tiene problemas con nadie, además, también piensa que no tiene nada de que arrepentirse porque nunca ha robado ni matado a nadie y que eso de arrepentirse es para delincuentes y personas de conducta dudosa y usted es diferente porque su conducta y manera de vivir es bien vista entre sus vecinos y familiares; si es esa su manera de vivir, déjeme decirle que eso esta muy bien porque nuestro mundo necesita de personas como usted para que nuestras sociedades sean sanas y podamos interactuar unos con otros de la mejor manera posible.
Cuando revisamos las Sagradas Escrituras nos encontramos con versículos como este: fíjese bien lo que habló el profeta Isaías inspirado por Dios “Pues todos nosotros somos como cosa impura, todas nuestras justicias como trapo de inmundicia….”     Is 64:6a; con estas palabras el profeta declara (y se incluye) que todos somos absolutamente indignos para estar en la presencia de Dios, y le digo esto pero en realidad su significado es peor de lo que usted puede imaginar; se lo dejo como tarea para que lo investigue.  Como usted puede ver, no importa cuán buenos podamos ser (según nosotros), no importa cuán ejemplar sea nuestra conducta en la sociedad o en el seno de la familia, no importa que tengamos las mejores intenciones, para Dios nada de eso sirve para justificarnos delante de Él; es por eso que el Apóstol Pablo afirma también inspirado por Dios lo siguiente: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. Romanos 3:23. Usted dirá pero cual pecado, no he hecho nada malo..!!  Pues aún cuando usted piense que no ha hecho nada malo, la cosa no es tan fácil porque traemos una desagradable herencia desde el mismo momento en que la primera pareja cayó; eso usted no se lo puede quitar, todos nacemos bajo esa condición, por tanto no podemos quedarnos de brazos cruzados, necesitamos buscar ayuda porque el Apóstol Pablo dice que todos estamos destituidos de la gloria de Dios y destituir es separar o privar de un cargo; lo que nos está diciendo el Apóstol es que la raza humana fue separada o privada de la gloria de Dios, cuando la primera pareja peco fue separada o privada de la gloria de Dios y tristemente la primera pareja (ambos) murieron espiritualmente; es lamentable pero el hombre sin Cristo en su corazón esta m u e r t o, esta perdido y su destino es el lago de fuego y azufre, en otras palabras el infierno; se da cuenta ahora de lo complejo del problema, es por eso que no importa cuán impecable sea su conducta en la sociedad, si no busca la pronta ayuda, nada de lo que usted esté en capacidad de hacer será suficiente para justificarse y ganar la gracia de Dios. Ahora ¿se da cuenta? usted necesita urgentemente un salvador, porque sus méritos no le ayudarán a resolver esta situación, si usted no ha decidido seguir a Jesús y poner en práctica su palabra, usted está muerto y separado de la gloria de Dios; y su destino es el lago de fuego; Y ahora ¿que hacemos?.
 Le tengo una buena noticia; el Altísimo y Todopoderoso Dios en su infinito amor  y misericordia ha provisto la solución a su problema, el mismo Apóstol Pablo inspirado por Dios dice: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros”. Rom 5:8; Jesús se sacrificó para salvarnos de la condenación porque sabía que no éramos capaces de salir victoriosos del problema en que nos encontrábamos, ya que en las Sagradas escrituras encontramos que: “La paga del pecado es muerte…” Rom 6:23a; estábamos perdidos, pero el versículo continúa diciendo: “…mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. Rom 6:23b.
¿Que piensa hacer ahora?, como podrá ver el problema está resuelto, Jesús murió en su lugar para darle una oportunidad, ahora todo depende de usted, solo tiene que tomar el regalo de Dios que es por gracia, una vez que lo haga con una pequeña oración usted pedirá perdón por sus pecados e invitará a Cristo a entrar en su corazón, con esta acción estará aceptando a Cristo y estará naciendo de nuevo. Le recomiendo que busque una iglesia donde se predique el verdadero evangelio y comience a leer la Biblia lo cual enriquecerá su alma y conocerá al verdadero Dios y su voluntad. El Apóstol Juan dice en su evangelio lo siguiente: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. Juan 1:12.
No desprecie el regalo de Dios, apresúrese después que muramos no habrá mas oportunidad y si despreciamos el regalo todo se habrá perdido. Dios espera por usted.

Oscar Molina

domingo, 21 de diciembre de 2014

Señor, te amo, pero…

HEBREOS 6.10-12
La mayoría de nosotros somos rápidos para decir que amamos a Dios, pero a veces nuestra disposición a servirle es otra historia. Piense sinceramente si alguna vez pensó o dijo: ¡Te amo, Señor, pero no me llames a hacer eso! O tal vez le sirvió, pero con una actitud incorrecta. ¿Qué hace que seamos servidores renuentes?
** Las ocupaciones: A veces, nuestras agendas están tan llenas, que no hay espacio para obedecer al Señor cuando nos llama a servir. Todos necesitamos tener “márgenes” de tiempo en nuestras vidas si queremos someternos a la voluntad de Dios.
** El sentimiento de incompetencia: Quizás no se siente capacitado para servir, y piensa: Seguramente hay alguien con más talento que yo, que podría hacer ese trabajo. Pero eso es solo una excusa; el Señor promete equipar a quienes llama (2 Co 3.4-6).
** El egoísmo: El servicio que implica un sacrificio nunca es cómodo. Puede exigir que cambiemos nuestros planes, renunciemos a nuestras comodidades, o incluso que hagamos sacrificios económicos.             
** La falta de amor: Lo que nos resulta más difícil de reconocer es que simplemente no nos importa lo suficiente. Nuestra renuencia a servir a otros revela una falta de amor al Señor. Quienes aman a Cristo con todo su corazón, le servirán con gozo ayudando a personas de su familia, su trabajo, su comunidad y su iglesia.
¿Es usted rápido para obedecer al Señor cuando surge una necesidad, o es un siervo renuente preocupado solo por sus propios
planes y deseos? Cualquier servicio que haga en el nombre de Jesús no será en vano. Usted experimentará el gozo de dar, y la seguridad de que el Señor no olvidará su sacrificio.

Tomado de: One place.com  Encuentro con Jesús

jueves, 18 de diciembre de 2014

Análisis en “Griego” de la palabra – Recibiréis.

En el Evangelio según Marcos Capítulo 11 y versículo 24 se lee: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”.
Notamos que el verbo “recibiréis” en la Versión Reina Valera 1960, esta en un tiempo futuro, lo cual hace perder el sentido de la fe.
Cuando en realidad, el verbo original en griego, elabete = elabete es un Aoristo segundo indicativo activo de la segunda persona del plural, lo cual su sentido y traducción seria: “creed que ya lo han recibido”, teniendo sentido el versículo que habla de la fe.
Sería correcto hablar de la fe, diciendo que podamos “creer que ya lo tenemos” cuando en realidad todavía no esta en nuestras manos. Esto es realmente la fe.
Después de leer esto vale la pena meditar en nuestra fe, ¿Creemos realmente de esa manera? 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Análisis Griego de la frase – Riquezas Injustas.

Hay en la biblia algunos versículos que, aparentemente parecen contradictorios, por ejemplo en el Evangelio según Lucas capítulo 16 y versículo 9, notemos lo que dice: “Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas”.
Cuando leemos que tenemos que ganar amigos por medio de las riquezas injustas, suena como que el dinero ganado o conseguido por nosotros injustamente lo debiéramos utilizar para los demás.
Lo primero que tenemos que explicar es la etimología de la palabra “injustas” del griego adikiav = adikias, que quiere decir que el dinero no tiene justicia, es amoral, la moralidad del dinero se la da el hombre con el uso que se le dé, ejemplo: un billete de 5 dólares puede ser usado para comprar droga en una mañana de domingo, pero ese mismo billete puede estar en las manos de un cristiano por la tarde del mismo domingo, dado que el dinero circula muy rápidamente, y entonces el cristiano lo da como ofrenda para los niños pobres de la ciudad.
El dinero no tiene moralidad, es sin justicia o sea es injusto, por lo tanto lo que me pide el Señor es que utilice el dinero que es injusto, para las cosas de Dios y la inversión de los verdaderos amigos, que son las almas ganadas para El.
No nos olvidemos que el mayordomo ganará amigos de los deudores e inquilinos de su señor, eliminando una parte considerable de la deuda de ellos con su señor. El señor al cual se alude en esta parábola no elogió el fraude, sino la política del mayordomo. Sólo se destaca en este aspecto. Los hombres mundanos, al elegir sus objetivos son necios, pero en su actividad, perseverancia y sagacidad, son a menudo más sabios que los creyentes.
                                                                                            
Nota: Recuerde que si tiene un buen conocimiento de las Escrituras nadie podrá engañarle y podrá servir a su Señor con seguridad y firmeza.

martes, 16 de diciembre de 2014

 Análisis en “Griego” de la palabra  Ver

Aparentemente el verbo Ver en el español sería uno solo en el pasaje de Juan 20:1-9, pero no es así en el original griego, dado que el verbo tiene sus acepciones en los versículos 5, 6 y 8 que hacen que el pasaje sea muchísimo más rico.
Miremos el texto: Jn. 20:5-8. El versículo 5 dice: “Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró. El versículo 6 dice: Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí.
El
versículo 7 dice: Y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte.
Y el
versículo 8 dice: Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó.
Acepciones de los verbos:
En el versículo 5, cuando dice que Juan vio, el verbo en griego es blepei = Blepei, esto es ver así nomás, una mirada sin atención ninguna. (Notemos que él no entró)
En el versículo 6 cuando dice que Pedro vio, el verbo es qewrei = Theorei, esto quiere decir ver para observar bien, poniendo todos los sentidos, esta es la razón por la cual esta poniendo su mano entre los lienzos enrollados con forma de cuerpo, tal como había sido enrollado sobre su cuerpo y su cabeza. (La palabra enrollado en griego quiere decir: enrollado con forma de cuerpo)
Y en el versículo 8, cuando dice que Juan entró en el sepulcro y vio, el verbo vuelve a ser otro en el griego, eiden = eiden, es ver y creer con entendimiento, porque no había entendido todavía lo de la resurrección de Jesús, pero ahora que vio y razonó toda la enseñanza dicha por su maestro, logra comprender de todo corazón que Jesucristo realmente había resucitado de entre los muertos.
Es maravilloso el sentido de los tres verbos para ver que cada uno tiene su fuerza muy especial.
En resumen:
-Juan vio así nomas, y no entró. (Blepei).
 -Pedro entro y vio observando muy bien con todos los sentidos. (Theoreo) 
-Juan entra y vio observando muy bien, pero además razonando toda la enseñanza que el Maestro les había dicho. Por esa causa al ver también creyó. (Eiden).

Nota: Si conocemos bien las Escrituras, nadie podrá engañarnos; además podremos servirle a Dios con seguridad y firmeza.