jueves, 27 de noviembre de 2014

Un aviso importante (Ojo)

“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén” (Apocalipsis 1:7)
 Nuestro Señor Jesucristo afirmó de manera muy clara que vendría nuevamente a la tierra, en el evangelio según San Juan dice claramente: “Y si me voy y os preparo lugar, vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde yo esté, vosotros también estéis”. Jn 14:3.   Como verá su nueva misión no se parece a la anterior, en su primera venida tenía como propósito entregarse en sacrificio por usted y por mi; ahora viene nuevamente y se propone trasladarnos a un lugar en el cual estaremos con Él para que no tengamos que ver ni pasar por toda la mala experiencia que vivirán los habitantes de este planeta que no se pongan a cuentas con Dios. Todavía hay tiempo de ponernos a cuentas con Dios, ahora, mientras estemos vivos es el tiempo de arreglarnos con Dios; después que una persona muere es lamentable, pero ya nada puede hacerse, no importa cuántas veces le nombren en una reunión eclesiástica, no importa cuánto dinero paguen por usted, no importa cuántos charlatanes le digan que sacaran a su ser querido o a usted de un supuesto e inexistente purgatorio, del cual Jesús no habló ni se haya de su enseñanza en las Sagradas Escrituras; es por eso que tenemos que ponernos a cuentas con Dios ahorita mismo porque es mientras vivimos que podemos hacerlo. No espere que llegue el Día terrible porque también será demasiado tarde, no sabemos cuando será ese día pero no hay ninguna duda de que llegará, en Números 23:19 dice: “Dios no es hombre, para que mienta, … ¿Acaso dice y no hace? ¿Acaso promete y no cumple? “.  Fíjese lo que se lee en las Sagradas Escrituras acerca de la segunda venida: 
(1)  Mateo 24:42. “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.                                                   (2)  Mateo 24:43. “Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.”
(3)  Mateo 24:44. “Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.”
(4)  Marcos 13:32. “Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.”
(5)  Marcos 13:33. “Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo.”
(6)  Marcos 13:35-36. “Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el Señor de la casa; si  al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana, para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo.”                                                                                                                                                                                                                                                                                  (7) Apocalipsis 16:15, Cristo mismo dice: “He aquí, yo vengo como ladrón”.
Si usted no se pone a cuentas con Dios será lamentable porque sufrirá aquí y luego sufrirá allá y lo peor es que allá será eterno porque será objeto de la muerte segunda en un lago que arde en  fuego y azufre; todo lo contrario será si acepta a Jesucristo como su único y SUFICIENTE salvador, las cosas tomaran otro rumbo y usted será trasladado por su Señor a un hermoso y especial lugar donde gozará de plena seguridad con todos los que se pongan a cuentas con Dios, también gozará de múltiples beneficios y cuidados lo cual también será eterno. Saca tus conclusiones y mira que es lo que mas te conviene…
Yo pienso que debemos hacer como Josué, no importa lo que hagan o piensen los demás, el dijo: “…Pero yo y mi casa serviremos a Jehová”. Josué 24:15.

Oscar Molina.  

miércoles, 26 de noviembre de 2014

asera

<asherah (hr; vea}), «asera; aserim (pl.)». Este nombre, que tiene un cognotado ugarítico, aparece primero en la Biblia en pasajes que anteceden el asentamiento en Palestina. Sin embargo, el término es más frecuente, por lo general, en la literatura histórica. De los 40 casos, 4 están en el código legal de Israel, 4 en Jueces, 4 en los libros proféticos y el resto en 1 Reyes y Crónicas.
El <asherah era un objeto cúltico que representaba la presencia de la diosa cananea asera. Cuando el pueblo de Israel entró a Palestina, debían guardarse totalmente de las religiones idolátricas de sus habitantes. Es más, Dios les ordenó: «Derribaréis sus altares y quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus imágenes de asera [<asherim]» (Éx 34.13). Su objeto cúltico estaba hecho de madera (Jue 6.26; 1 R 14.15) y debía quemarse (Dt 12.3). Algunos estudiosos opinan que este era un palo o poste sagrado que se levantaba cerca de los altares a Baal. Puesto que solo había una diosa con el nombre de <asherah, su forma plural (<asherim) probablemente se refiera a varios palos.
La diosa se llama <asherah: «Envía, pues, ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de asera (los <asherim), que comen a la mesa de Jezabel» (1 R 18.19). Los cananeos creían que asera gobernaba el mar, era la madre de todos los dioses, incluyendo a Baal, de quien a veces era enemigo mortal. Aparentemente, la mitología de Canaán colocó a asera como consorte de Baal, quien desplazó al supremo dios El. Por lo tanto, sus objetos sagrados (palos) se encontraban junto a los altares de Baal y ella se adoraba junto con él.
Tomado de: Web de recursos Cristianos      Hebreo Bíblico.
Arrepentirse. (Hebreo Bíblico)

Najam (µj'n:), «arrepentirse, consolar». A groso modo, najam significa «arrepentirse» aproximadamente 40 veces y «consolar» unas 65 veces en el Antiguo Testamento. Con el objetivo de comprobar el significado de najam, los estudios presentan varias perspectivas: conectan el vocablo con un cambio de corazón o de disposición, de mente, de propósito, o enfatizan un cambio de conducta.
La mayoría de los usos del término en el Antiguo Testamento tienen que ver con el arrepentimiento divino: «Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra» (Gn 6.6); «Entonces Jehová se arrepintió [«cambió de parecer»] del mal que dijo que había de hacer a su pueblo» (Éx 32.14 rv; «renunció» bj, bla, lvp). A veces el Señor «se arrepintió» de la disciplina que se había propuesto llevar a cabo con las naciones: «Pero si esos pueblos se convirtieren de su maldad contra la cual hablé, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerles» (Jer 18.8). «Pero si hiciere lo malo delante de mis ojos, no oyendo mi voz, me arrepentiré del bien que había determinado hacerle» (Jer 18.10). «Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira … y que se duele [«se arrepiente» nbe] del castigo» (Jl 2.13). Se pueden dar otros ejemplos del cambio de parecer del Señor. Sin embargo, queda claro que Dios cambia cuando el ser humano cambia y toma la decisión buena, pero no puede cambiar su actitud hacia el mal cuando el ser humano sigue un camino errado. Aunque las acciones de Dios pueden cambiar, Él siempre permanece fiel a su propia justicia.

Tomado de: Web de recursos Cristianos         

domingo, 23 de noviembre de 2014

 Es posible que el Todopoderoso actúe en favor de Israel en nuestros días?
Mira este video y saca tus propias conclusiones...
                      Ahora que piensas...?   

viernes, 21 de noviembre de 2014

¿Pueden los Padres exasperar a un Hijo?

“Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten” Colosenses 3:21 "Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos"  Efesios 6:4 
Hay muchas maneras de exasperar o irritar (o provocar a ira) a los hijos: (1) abusar de la autoridad, siendo crueles, abusivos tanto con palabras como con hechos; (2)criticar sin cesar a sus hijos -- aun haciendo burla de ellos -- y nunca hablándoles palabras de aprobación; (3) ser injustos en la disciplina (administrar castigo que no es apropiado, por ser excesivo o inadecuado, o motivado por el enojo); "Demasiada severidad conduciría únicamente a la frustración de los hijos" (DG); (4) ser parciales (Gen 37:3,4); (5) por usar amenazas huecas; (6) avergonzarlos innecesariamente delante de sus hermanos y amigos; (7) usar medios necios para "castigar" (encerrarlos en un cuarto oscuro; asustarlos con mentiras; decirles, "te voy a regalar a otros"); (8) no hacerles caso; (9) esperar demasiado de ellos (como si fueran adultos); en fin, los padres mismos, si no son maduros, pueden provocar a ira o exasperar a sus hijos. Muchas veces los padres son más "niños" que los niños.
          En Efes. 6:4 Pablo agrega, "sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor". La palabra "disciplina" abarca todo el proceso de criar y entrenar a los hijos. Los hijos consentidos tendrán una vida de miseria. "El muchacho consentido avergonzará a su madre" (Prov. 29:15). La palabra "consentido" en este texto significa "dejado solo"; "dejado al gobierno de sí mismo" (VM). En Job 39:5 esta palabra se traduce "echar libre" ("¿Quién echó libre al asno montés, y quién soltó sus ataduras?") Los hijos no deben andar libres como el "asno montés", pues no es para su bienestar, sino para su ruina.
          Para obedecer estos mandamientos, los padres deben poner el buen ejemplo en todo. Los hijos aprenden mucho del ejemplo de sus padres. Deben ser, pues, fieles y constantes siempre en el habla, en la conducta, en la asistencia a las reuniones de la iglesia, en la obra personal, y aun en su actitud. Debe haber paz y armonía en el hogar, porque el ambiente en el cual se crían nuestros hijos es un factor muy importante en su crianza.
          Además, los padres deben instruir con toda diligencia a sus hijos. No deben depender de la iglesia, sino que deben aceptar la responsabilidad que Dios les ha dado. Léanse con cuidado los siguientes textos sobre este asunto: Gen 18:19; Deut. 6:5-9; 2 Tim. 1:5; 3:14, 15. Lo importante es que cada hijo tenga convicciones, que crea en Dios de todo corazón y que ame a Dios de todo el corazón, y con toda su alma, y con todas sus fuerzas, y con toda su mente. Debe estar bien adoctrinado, para que no caiga en el error sectario. Para estar seguro de esto, los padres deben animar a los hijos a expresarse, a hacer comentarios, a hacer preguntas o a expresar dudas. Muchos padres suponen que sus hijos creen cuando, en realidad, son incrédulos o indiferentes. Léase Job 1:5.
          Los padres deben enseñar repetidas veces a sus hijitos acerca de las maravillosas obras de Dios, y acerca de Noé, Abraham, José, Moisés, Josué, Samuel, etc. Los hijos tendrán fe no fingida (2 Tim. 1:6) y un deseo ferviente de ser fieles a Dios si se les enseña con mucha convicción y entusiasmo acerca de la obediencia de Noé y Abraham, de la fidelidad y el espíritu de perdonar de José, del valor de Daniel y los tres jóvenes hebreos, de la paciencia de Job y, sobre todo, acerca de Jesús y sus apóstoles.
          Es muy importante que cada hijo sea enseñado, entrenado y corregido de acuerdo con su propia personalidad o disposición (individualidad). Muchos padres tienen problemas con sus hijos porque no cumplen con este deber. Dice Prov. 22:6, "Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo no se apartará de él". La expresión "en su camino" puede traducirse "conforme a su camino"; es decir, según la naturaleza del niño, según su edad, su mentalidad, su carácter, su disposición y aptitudes. Cada hijo es un individuo, diferente y único; debe ser enseñado y guiado según su propia mentalidad, capacidad (aptitudes) y disposición. Los hijos no se pueden criar "en grupos", sino que necesitan de atención individual.
          La corrección debe ser estrictamente corrección, ni más, ni menos. Léase otra vez la manera en que los padres pueden provocar a ira a sus hijos. El hijo debe obedecer, y cuando obedece, debe ser alabado y alentado. Debe saber que la obediencia les agrada a Dios y a sus padres. También debe aprender que la desobediencia no se tolera, y que será castigada. Los padres no deben requerir o prohibir alguna cosa si no esperan la obediencia. Un problema muy grande en el hogar es que los padres siempre mandan y prohíben a la ligera, y no exigen que los hijos les hagan caso.
          Léanse con cuidado los textos en Proverbios sobre la corrección: 13:24; 19:18; 22:15; 23:13, 14; y 29:15. Son consejos muy prácticos, y buenos comentarios sobre Efes. 6:4.

                         Tomado del comentario de Wayne Partain.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

La  Torah

Tora   significa "instrucción'' o ''enseñanza''. Es el significado de los cinco Libros de Moisés. Denota doctrina o ley, como también enseñanza
Los nombres de los cinco libros de Moisés:


·        Bereshit,
·       shemot,
·        Vayikrá,
·        Bemidbar y
·        Devarim,
Son tomados de las primeras palabras con las cuales cada uno de ellos comienza; por tanto, los nombres que conocemos hoy de ellos como Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, son así llamados por causa de su contenido.
Los cinco libros de Moisés, también son conocidos como el Pentateuco (en Griego)
El contenido de la Torá tiene que ver con dos mayores aspectos: Histórico y Legal. El primero nos da la historia de los Judios desde la creación hasta la muerte de Moisés, mientras que el segundo, se aplica a las enseñanzas con las cuales se regula la vida del hombre, llevándolo a perpetuar ciertos actos (comandos), o también, a retraerlo de no cometerlos (prohibiciones). 
Estas enseñanzas se enumeran en un total de 613 mandamientos; de los cuales, 248 son mandatorios y 365 son prohibiciones. La Cabalá nos introduce a estos mandamientos como los 248 huesos que componen el cuerpo humano (mandamientos positivos), y los 365 días del año (mandamientos negativos) durante los cuales el judío debe abstenerse de desobedecer o romper dichas ordenanzas.
El Pentateuco se divide en 54 porciones, llamados "Sidrot" o "Parashot" (Parashá -Porción- es en singular). Cada porción es leída al sábado en la mañana durante los Servicios y así, es leído completamente hasta el final del año Judio. Esto es hecho de acuerdo a las ideas de Moisés y Ezra en orden de que el pueblo no se mantenga ignorante.
De hebreo a español

BERESHIT - GÉNESIS
SHEMOT - ÉXODO
VAYIKRAH - LEVITICO
BEMIDBAR - NÚMEROS

DEVARIM - DEUTERONOMIO

martes, 18 de noviembre de 2014

La iglesia cómoda

Mateo  28:16-20
Creo que es evidente que la sociedad en que vivimos está muy centrada en sí misma, y esta misma característica puede estar presente en la iglesia. Cuando un cuerpo local de creyentes se enfoca en sí mismo, su efectividad en el ministerio comienza a disminuir, y el andar cristiano de cada miembro se paraliza.
Muchos creyentes quieren que su iglesia sea cálida y cómoda. Vienen a escuchar un bello mensaje, tener compañerismo con los amigos, y hallar respuesta a sus necesidades. Pero Dios nunca tuvo la intención de que la reunión de su pueblo fuera un club. Él nos llama a unirnos a un ejército que llevará el evangelio a territorio enemigo.
Una iglesia efectiva —que represente una verdadera amenaza para Satanás— es un grupo de personas discipuladas a las que se les ha enseñado la verdad de la Palabra, entrenado para el servicio, y es maduro espiritualmente. Pero todo esto es con el fin de ir al mundo, no para convertirse en un callado santuario de comodidad cristiana.
La urgencia de la orden del Señor, y la desesperada situación de la humanidad deben motivarnos a dejar la seguridad de nuestra sociabilidad cristiana, para entregar el mensaje de salvación por causa del Señor Jesús. Evitar esta responsabilidad es descuidar el plan del Padre celestial para nuestras vidas, y la oportunidad de ayudar a construir su reino.
Ninguno de nosotros quiere desperdiciar tiempo ni energías en cosas triviales. Dios  nos ha llamado, no a una vida de ritualismo, sino a una aventura de obediencia. Responda su llamado, y ayudará a llenar el reino de Dios con personas de todos los pueblos y naciones.

Tomado de: Oneplace.com     Encuentro con Jesús